DON JUAN TENORIO, DE JOSÉ ZORRILLA

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ORIGINALIDAD

Don Juan Tenorio supone la popularización definitiva del mito de don Juan creado por Tirso de Molina en El burlador de Sevilla. Zorrilla sigue la línea de los don Juanes de los siglos XVII, XVIII y principios del XIX pero realiza innovaciones: la fundamental consiste en la salvación de don Juan  por el amor de una mujer pura (doña Inés), con lo que se demuestra la clemencia de Dios ante el arrepentimiento del hombre. Tal vez resida en este rasgo la popularidad del Tenorio, aunque sin duda contribuyan a ella el ritmo ágil y la rima fácil de sus versos.

DRAMA ROMÁNTICO (SIGLO XIX)

La obra es un ejemplo de la estética dramática del romanticismo, como puede percibirse en los siguientes rasgos:

– libertad en el número de actos (siete);

– inobservancia de las unidades de tiempo y lugar;

– mezcla de lo cómico y lo trágico;

– ambientación en el pasado (siglo XVI: reinado de Carlos I), acorde con el gusto romántico por el drama histórico;

– exaltación del sentimiento amoroso;

– lenguaje retórico y grandilocuente;

– gusto por la fantasía, el misterio, lo irracional y lo sobrenatural. El autor incorpora numerosos elementos fantásticos de carácter legendario, como la cena macabra, la estatua que cobra vida o la visión del propio entierro.

– elección de la noche como eje temporal de la acción dramática;

– ambientes misteriosos y tétricos (el panteón).

DRAMA RELIGIOSO-FANTÁSTICO

Se trata de un drama en tanto en cuanto desarrolla conflictos desgraciados entre personajes humanos y su desenlace, a pesar de la salvación de don Juan, consiste en la muerte de sus protagonistas. La salvación de don Juan (problema teológico) tiene efecto gracias a las intervenciones fantásticas de las estatuas de doña Inés y don Gonzalo.

TEMAS

El tema central de la obra es la salvación de don Juan por el amor de doña Inés, o dicho con otras palabras, la salvación del pecador por la intercesión de una mujer virtuosa.

Otros motivos: a) la seducción amorosa, 2) el honor, 3)la cena macabra, 4) el mundo de ultratumba y 5) la muerte.

ESTRUCTURA EXTERNA

Frente a la tradicional división de la obra dramática en tres actos, impuesta por la comedia lopesca, el drama romántico tiende a una mayor libertad formal; predominan, no obstante, los textos en cinco actos.

Don Juan Tenorio está dividido en dos partes: la primera se desarrolla en cuatro actos y la segunda en tres.

ESTRUCTURA INTERNA

La materia dramática se organiza, pues, en dos partes bien diferenciadas. En la primera parte se recoge, todo lo relativo al amor, la seducción, los desafíos; todo lo que tiene que ver con la vida y el mundo de los vivos. En la segunda, la acción dramática se centra en el mundo de ultratumba, los espectros (estatuas, fantasmas), la salvación del protagonista; en definitiva, esta parte guarda íntima relación con la muerte.

Entre una y otra parte transcurren cinco años (de tiempo no representado).

El esquema de planteamiento, nudo y desenlace se reproduce en cada una de las dos partes:

  1. En la primera, se plantea la apuesta entre don Juan y don Luis, con el triunfo del primero; la acción se complica con el enamoramiento de don Juan y doña Inés y se resuelve con el dramático desenlace de las muertes de don Gonzalo y don Luis, lo que lleva a la huida inmediata del protagonista.
  2. En la segunda parte, se plantea el arrepentimiento y la salvación consiguiente de don Juan, la acción se complica con la osadía por parte del Tenorio de invitar a cenar a la estatua del comendador. El desenlace, supone la muerte y salvación del protagonista.

PERSONAJES

  1. Protagonistas: Son don Juan y doña Inés, cuyas vidas están unidas más allá de la muerte por la fuerza del amor. Don Juan es, sin duda, el protagonista por excelencia, el mito literario, el héroe romántico.
  2. Personajes principales: Son aquellos que influyen en la conducta de los protagonistas y que, en cierta medida, son responsables directos de la acción: don Luis Mejía, don Gonzalo, Ciutti y Brígida.
  3. Personajes secundarios. El capitán Centellas, Avellaneda, don Diego, doña Ana, Butarelli, Pascual, Lucía, la abadesa y el escultor.
  4. Personajes anecdóticos: la tornera, Gastón, Miguel, alguaciles, paje, caballeros sevillanos, etc.

DON JUAN, HÉROE ROMÁNTICO

Zorrilla parte de un personaje precisado, dramáticamente definido: el burlador creado por Tirso de Molina. El rasgo más relevante del personaje de Zorrilla es su radical transformación: de pendenciero, juerguista, cínico, malvado, burlador, pasa a ser sensible, capaz del bien y de la virtud, reflexivo y sincero. Su transformación es consecuencia del amor. Don Juan, héroe romántico, lleva una vida libertina y amoral hasta que conoce a doña Inés: el amor le transforma y le salva (finalmente, cuando llega su último momento, don Juan acepta la existencia de Dios y expresa su fe en la divinidad, de manera que consigue su salvación). Pero ha de morir en un ambiente fantasmagórico y sepulcral, muy del gusto de los románticos.

DOÑA INÉS

Doña Inés, joven ingenua, que no sobrepasa los dieciséis años, crédula y sencilla, simboliza el ideal del amor, la fuerza del amor puro. La sublimación del amor se alcanza tras la muerte de doña Inés, pues ella está decidida a unir su destino eterno al de don Juan.

El personaje de Brígida presenta concomitancias con Celestina (media como alcahueta entre don Juan y doña Inés).

Algunos rasgos de Ciutti provienen de la figura del gracioso de la comedia del siglo XVII: cobarde, temeroso y fanfarrón.

ESPACIO, TIEMPO Y ACCIÓN

En Don Juan Tenorio, Zorrilla no respeta las unidades clásicas de espacio y tiempo, pues la obra transcurre en diversos lugares y en dos noches separadas entre sí por cinco años. Por el contrario, sí hay unidad de acción: todos los hechos dramáticos convergen en torno a don Juan.

Cada uno de los siete actos tiene lugar en espacios diferentes: la hostería de Butarelli, la calle ante la casa de doña Ana y las calles adyacentes, el convento, la quinta de don Juan, el panteón y la casa de don Juan.

A excepción del decorado del cementerio, los demás espacios escénicos son objeto de un tratamiento realista por parte del autor. Frente a la decoración realista que predomina en el conjunto de la obra, Zorrilla enmarca la acción del acto I de la 2ª parte en un espacio fantasmagórico, misterioso, que pueda provocar una sensación de temor e intranquilidad en el protagonista.

En el cementerio sombras, espectros y espíritus pueblan el fondo de la escena, domina, en ocasiones, la bruma que hace posible el ambiente en el que se abren y cierran tumbas, en el que los esqueletos salen de ellas. El final apoteósico, con la salvación de don Juan, supone un despliegue de imaginación y fantasía romántica.

Tiempo histórico

Zorrilla sitúa su obra en el reinado de Carlos I (la parte primera en 1545 y la segunda en 1550), sin intención alguna de recrear una época histórica (se limita a encuadrar al protagonista en esa época).

Tiempo interno

La acción se concentra en dos noches separadas por un tiempo no representado de cinco años.

La concentración temporal contribuye a dotar al texto del enorme dinamismo del que goza.

LENGUAJE Y ESTILO

FORMAS DE EXPRESIÓN

  1. Zorrilla utiliza las acotaciones con una intención dramática moderna: mediante ellas no solo formula indicaciones respecto a los decorados, vestuario, entradas y salidas de personajes, sino que sugiere movimientos, gestos, actitudes, tonos de voz, estados de ánimo, etc.
  2. En la primera parte, predominan los diálogos de acción (ritmo rápido), mientras que en la segunda predominan los diálogos digresivos.
  3. El monólogo alcanza en la obra momentos de una profunda emoción.
  4. En toda la obra solo se utiliza el aparte durante la lectura de la carta que envía don Juan a doña Inés.

RETORICISMO Y LENGUAJE LITERARIO

El estilo retórico y grandilocuente es propio de todo texto romántico y, en particular, de Don Juan Tenorio. Su estilo se caracteriza por:

–    el uso de palabras sonoras y de expresiones altisonantes;

–    el predominio de la adjetivación;

–     el uso de arcaísmos léxicos y sintácticos;

–     el recurso a las interrogaciones retóricas;

–     el empleo de frases en italiano que contribuyen  a crear un clima de misterio; etc.

Los personajes se tutean cuando se conocen y pertenecen a una misma clase social o cuando se dirigen a inferiores. Y emplean el vos o fórmulas derivadas (vuesa merced, vuestra merced, usarced) cuando se dirigen a superiores o cuando perteneciendo a una misma clase carecen de confianza.

En la obra predominan las combinaciones métricas de arte menor (en especial de octosílabos): redondillas, octavillas, romances, décimas. También encontramos versos de arte mayor en forma de cuartetos.

Para leer el libro podéis descargarlo aquí

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Acerca de A.Ortiz

Profesor de informática y responsable de la biblioteca de ESO y Bach. Amor de Dios de Alcorcón
Esta entrada fue publicada en 2º Bachillerato, Lectura obligatoria. Guarda el enlace permanente.

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